I Congreso de Riesgos Laborales Administracion Local - ACONSELA

Vaya al Contenido

Menu Principal:

Eventos > Congresos

I Congreso de Riesgos Laborales en la Administracion Local

Cronograma del Evento realizado los dias 20 y 21 de Junio

Fotos del Evento


CONCLUSIONES DEL I CONGRESO NACIONAL DE PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES EN LA ADMINISTRACION LOCAL. (Valencia 20 y 21 de junio de 2013).

Con el principal objetivo de lograr una efectiva implantación de la normativa preventiva, que reduzca la siniestralidad y consolide las buenas prácticas preventivas en el ámbito de las Administraciones Locales, se ha celebrado los días 20 y 21 de junio de 2013 el I Congreso Nacional de Prevención de riesgos laborales en la Administración local, organizado por la Asociación Valenciana de Técnicos de Personal de la Administración Local.

Tras las intervenciones de representantes políticos e institucionales, se presentaron las distintas ponencias y talleres prácticos, de cuyas aportaciones y contenidos, cabe extraer las siguientes

CONCLUSIONES:

I.- La obligación de garantizar la seguridad y salud en el trabajo deriva de mandatos constitucionales: protección de la integridad física (art. 15) y deber de los poderes públicos de velar por la seguridad en el trabajo (art. 40.2).

La normativa de Prevención de riesgos laborales (básicamente la Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos laborales y Reglamentación que la desarrolla) es plenamente aplicable a la Administración local, con algunas salvedades relativas a la policía local o a los bomberos. Autoridades municipales y Técnicos deben tomar conciencia de su imperatividad, así como de las responsabilidades, administrativas, penales, y, en su caso, civiles que, por acción u omisión, derivan de su incumplimiento.

Existe, sobre todo en Ayuntamientos pequeños, la creencia generalizada de que los servicios de prevención ajenos desarrollan la implantación interna de la prevención en los ayuntamientos. Esto no es así: los Servicios de Prevención, normalmente, se limitan a evaluar, formar y asesorar. Es responsabilidad de la propia organización integrar la prevención en su ámbito.

Un problema añadido respecto a la contratación de los Servicios de Prevención Ajenos, que debe tomarse en consideración, es que no hay tipificado un número mínimo de horas obligatorias, por lo que muchos entes locales contratan un cupo, manifiestamente insuficiente, pensando que cumplen la legalidad.

II.-La herramienta esencial para integrar la actividad preventiva en el sistema general de gestión de la empresa es el PLAN DE PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES.

El Plan de Prevención debe reflejar la política, objetivos y metas que pretende alcanzar la Corporación y contendrá necesariamente los medios humanos, técnicos y materiales.

Medios humanos: la norma establece que el Plan de prevención deberá incluir la estructura organizativa de la empresa, identificando las funciones y responsabilidades que asume cada uno de sus niveles jerárquicos y los respectivos cauces de comunicación entre ellos. En este sentido, un mal endémico de la Administración local es la descoordinación y ausencia reglada de atribución de funciones. El problema requiere una labor de corrección que comporta introducir o asignar funciones preventivas a los respectivos puestos de trabajo, a través del uso de instrumentos de ordenación de recursos humanos, como son las Relaciones de puestos de trabajo.

Habitualmente, sólo en Ayuntamientos con Servicios de Prevención propios existían puestos destinados a la implantación del Plan de Prevención. Es absolutamente necesario designar las funciones de implantación a un puesto o puestos de trabajo de la organización, o, en caso de que no se encuentre el perfil puede externalizarse, con una empresa especializada.

La norma determina que la integración de la prevención en el sistema general de gestión de la Corporación comprenderá tanto al conjunto de actividades como a todos sus niveles jerárquicos. Esto último tiene su extrapolación en la creación de un ORGANIGRAMA PREVENTIVO, instrumento que refleja y clarifica qué puestos de trabajo de la RPT tienen asignada una determinada función preventiva, desde las más complejas a las más sencillas. El organigrama debe, en la medida de lo posible consensuarse y no imponerse.

Medios técnicos (evaluación de riesgos y planificación preventiva): son instrumentos esenciales para la gestión y aplicación del Plan de Prevención. La evaluación de riesgos es un proceso que debe realizarse por técnicos cualificados y titulados sobre todas las dependencias, puestos, equipos de trabajo…y que permite a la Corporación conocer los riesgos existentes y medidas preventivas a implantar. La planificación preventiva supone calendarizar las acciones preventivas que se tienen que realizar y debe ser tratada en el Comité de Seguridad y Salud.

Medios materiales o económicos: los recursos económicos que refiere la Ley se traducen en la necesaria consignación de una partida presupuestaria destinada a tal fin. Con carácter general cabe afirmar que no está implantada, en la administración local, la cultura presupuestaria relativa a la prevención.

No obstante y aunque para hacer prevención es necesario contar con medios económicos, puede afirmarse que, aun con poco dinero se puede comenzar a implantar la prevención: formación, información, procedimientos de trabajo seguros...

En definitiva, el Plan de Prevención está compuesto por una serie de acciones obligatorias, que exigen JUSTIFICACIÓN DOCUMENTAL. La gestión de la prevención requiere que cualquier acción se documente y conste en registros específicos y archivos, dado que “una actividad preventiva no documentada es una actividad no realizada.”

La actividad preventiva en los Ayuntamientos es diversa, compleja y suele sumarse a otras obligaciones cuando la misma es desarrollada por las áreas de personal. Se hace una especial recomendación, de que se utilicen los calendarios y los protocolos como forma de “mecanizar” acciones y evitar peligrosos olvidos.

III.- El incumplimiento de las obligaciones preventivas genera importantes responsabilidades. Las responsabilidades son de diversos tipos: desde recargos en las cotizaciones a la S.S., responsabilidades patrimoniales, administrativas e incluso penales (artículos 316 a 318 del Código Penal). Se hace mención a una reciente sentencia de la Comunidad Valenciana, en la que se impone pena de cárcel a un Alcalde, así como una importante cuantía a satisfacer, a título personal, en concepto de responsabilidad civil.

En la responsabilidad penal habrá que graduar el grado de imprudencia, por lo que es importante tener en cuenta factores como si han habido advertencias previas, quejas, denuncia de la inspección de trabajo, si se han consensuado medidas con los representantes de los trabajadores o si existe plan de prevención.

Una cuestión importante y que puede determinar la importancia de la infracción es si los responsables en materia preventiva podían o debían conocer los hechos. En este sentido existe jurisprudencia enfrentada, dado que hay sentencias que exoneran de la culpa cuando no se conocían los hechos y otras entienden que el desconocimiento no exculpa, ya que los responsables podían o debían conocerlos.

El tipo penal es en blanco, es decir, cualquier conducta omisiva referida a la prevención implica la comisión del delito en el que el bien jurídico protegido es la vigilancia de la salud y la integridad física.

IV.- En materia de establecimiento de emergencias en la Administración Local existe un importante vacío que deriva en incumplimiento. Son numerosos los edificios municipales que carecen de medida alguna. Sin embargo, existe obligación ex art. 20 de la Ley de Prevención de Riesgos laborales, de que la Corporación cuente con medidas de emergencia en todos los centros de trabajo.

En determinadas dependencias (polideportivos, auditorios etc, de especial complejidad), aunque por norma no sea obligatorio, se recomienda la implantación de planes de autoprotección.

En cualquier caso, debe de comenzar a establecerse una cultura de la emergencia en la que exista una formación y simulacros periódicos y unos equipos permanentemente actualizados.

En la Administración local, en aspectos de seguridad, existe una “tierra de nadie” entre la prevención de riesgos y la protección civil, por ello se recomienda la creación de órganos o grupos de trabajo que, de manera oficial o informal, se coordinen para optimizar esta materia y cubrir vacíos. (formados por áreas de prevención, policía, representantes de las brigadas, técnicos de urbanismo etc).

Una actividad preventiva que está especialmente abandonada en numerosas entidades locales es la coordinación de actividades empresariales(art. 24 de la LPR. Resulta complejo, en ocasiones, que las empresas comiencen su actividad con todas las obligaciones preventivas, pues esperan la firma de los contratos con los Ayuntamientos, para contratar a determinados trabajadores.

Especial dificultad presentan algunas áreas como las culturales en las que “no hay contrato”. Sería muy conveniente que, se estableciera una formación oficial, que facilitara un carné o título que garantizase una formación y conocimientos mínimos de los integrantes de las compañías artísticas.

En esta materia es especialmente importante el papel de los Directores de Recursos Humanos y Secretarios. Por la responsabilidad que genera debemos gestionar la actividad preventiva de los trabajadores de las empresas contratistas como si se tratara de personal de nuestra propia plantilla.

V.-El paulatino cambio en la cultura preventiva nos conduce finalmente a un concepto más amplio de riesgos laborales, que incluye los riesgos no físicos, aquellos de naturaleza psicosocial, que tienen su repercusión tanto en la salud de los trabajadores como en la organización en la que se integran.

La psicosociología es la rama preventiva que menos se ha desarrollado en la Administración Local. El estrés, la ansiedad, o la depresión, entre otros, constituyen un riesgo de origen distinto a los tradicionales, van más allá de la dimensión física del individuo, y pueden causar graves daños en el trabajador, repercutiendo no sólo en su entorno laboral, sino también familiar y social.

Por ello, aunque no haya fórmulas milagrosas que permitan tener una organización óptima, sí que hay técnicas, en el campo de la gestión de recursos humanos, que están estrechamente ligadas a la prevención de riesgos: entre otras, el ejercicio de determinados estilos de liderazgo, tiene una notable influencia en la salud laboral, ya que la dirección tradicional basada en la estructura jerarquizada y burocratizada presenta mayores riesgos psicosociales que el liderazgo, pues éste añade a las clásicas funciones de dirección el factor motivación, aceptación, valoración, satisfacción, eficacia, rendimiento, etc…dando como resultado una organización más dinámica y con menor riesgo psicosocial. Del mismo modo, reviste capital importancia la comunicación, cuya falta determina situaciones de inseguridad, conductas conflictivas, y siniestralidad, por lo que la Corporación, a través de la acción preventiva, debe establecer sistemas efectivos que minimicen los riesgos.

La implantación de la Prevención, en este aspecto, pasa por su incorporación a diversas herramientas de Recursos Humanos, con el fin de buscar un clima laboral óptimo en un periodo en que se está produciendo una minusvaloración de lo público y en que, la única motivación del funcionariado ha de basarse en la permanencia o estabilidad, dado que factores como la promoción o el desarrollo de la carrera parecen casi inviables en la actualidad.


 
Regreso al contenido | Regreso al menu principal